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escALAS en José Ángel Valente, Ángel González y Eugenio Montale___Desde BABiA I___ |
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Dibujos -poemas en Desde BABIA, poemas en negrilla-
January 12 Hasta siempre
No fue un sueño, lo vi: La nieve ardía. Hasta siempre Sábado, 12 de enero de 2008
escALA en Ángel González June 20 In Limine y Epigrama - de Movimientos-. Huesos de sepia
In Limine Goza, si el viento que entra en el pomar se urden aquí los actos, las historias
Epigrama - poema II de Poemas para Camillo Sbarbaro, en Movimientos, primer poemario de Huesos de sepia- Niño ingenioso, Sbarbaro, dobla papeles de colores vivos con que improvisa unos barquitos que lanza al móvil barro de un arroyo; ve cómo van a la deriva. Tú, hombre de bien que pasas, sé previsor por él y alcanza con tu bastón para que no se pierda, esa menuda flota; condúcela hacia un pequeño puerto de guijarros.
June 04 Tres poemas de Huesos de sepiaTráeme el girasol para que lo trasplante/ Conozco la hora en que el rostro más impasible/ Rechina la polea del pozo TRÁEME el girasol para que lo trasplante en mi solar sediento, requemado, y muestre todo el día al espejeante azul del cielo la ansiedad de su rostro amarillento. Tienden a la claridad las cosas oscuras, se consumen los cuerpos en un fluir de tintas: éstas en música. Desvanecerse, pues, es la ventura de las venturas. Tráeme tú la planta que conduce en donde surgen rubias transparencias y la vida se evapora cual esencia; tráeme el girasol ávido de luz.
CONOZCO la hora en que el rostro más impasible
redescompone en una mueca dure.
Afloró un momento en la calle la pena invisible.
Nadie lo advierte entre la multitud.
Palabras mías, a qué mostrar la mordedura
honda, el viento que el corazón arrecia.
La razón más genuina es de quien guarda silencio.
El canto que solloza es canto de quietud.
RECHINA la polea del pozo,
sube el agua a la luz y con la luz se funde.
Tiembla un recuerdo en el colmado cubo,
en el puro círculo una imagen ríe.
Acerco el rostro a evanescentes labios:
se deforma el pasado, se hace viejo,
le pertenece a otro…
Ah, cómo cruje
la rueda, te devuelve al fondo negro,
visión, y una distancia nos divide.
June 03 Mediterráneo - último poema-
May 30 Cuesta, en Mediodías y sombras, de Huesos de sepia
en Mediodías y sombras
Cuesta – último poema de la parte I-
Llega de las caracolas un sonido de la escarpada cuesta que desciende a pique sobre el mar que tiembla y se abre para recibirla. Baja en la garganta airosa con la sombra la palabra que la tierra disuelve en los rompientes. Pierde memoria el mundo y puede renacer. Con las barcas del amanecer la luz despliega su velamen y halla en el pecho abrigo la esperanza. Pero ahora está lejos la mañana, huye la claridad y se concentra en prominencias y espesuras, y todo está más cerca y recogido, como visto por el ojo de una aguja; ahora el final es seguro y si también el viento calla puedes oír la lima que serrucha asidua las cadenas que nos atan.
Cual musical deslave se derrumba el sonido, se disipa. Con esto se evaporan las voces acogidas por las áridas volutas de las abras en la roca; el gemir de los sarmientos, allá, entre las vides que los lazos de las raíces apretujan. La cuesta ya carece de caminos, las manos se sujetan a las ramas de los pinos enanos; después vacila, mengua la claridad del día; y una orden desciende a emancipar de los confines las cosas que no piden más que durar, que persistir contentas de su infinito lastre; un pedregoso alud que desde el cielo se abisma en las riberas...
En la noche recién tendida se oye un aullar de cuernos, una catástrofe.
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